Su vinculación con Pouchard se remonta a su infancia, cuando creció en las instalaciones de la empresa y sus padres ya formaban parte de la familia Pouchard.
En 1984, empezó su propia carrera en Pouchard, en gestión de almacenes. Pero nunca se quedó quieto: a lo largo de los años, asumió nuevas responsabilidades, pasó de la gestión de calidad al marketing y, finalmente, se convirtió en jefe de ventas. En 2012, su área de responsabilidad se amplió para incluir las compras, y desde entonces trabajó como director de compras y ventas. Con su dedicación, experiencia y compromiso incansable, ha dejado una huella duradera en Pouchard.
No sólo como colega, sino también como capitán del equipo de fútbol de Pouchard en los años ochenta, reforzó nuestro espíritu de equipo, dentro y fuera del campo.
Con el mayor agradecimiento por su incansable compromiso, le deseamos todo lo mejor para este nuevo capítulo de su vida - ¡siempre seguirá formando parte de la familia Pouchard y Hoberg & Driesch!

